Otra vez estamos en la calle, en la plaza del Pueblo, uno de los pocos sitios públicos que van quedando dentro del vendaval de privatizaciones al que estamos siendo sometidos.
Van siendo recurrentes los argumentos que nos sirve para volver a exteriorizar nuestro rechazo frontal a todas las medidas que de manera tan continuada y violentan se están aplicando por parte de los estados para salir de una crisis, de la que no hemos sido jamás responsables pero si los únicos afectados. Podríamos hablar y no parar de todos los recortes, que no reformas, a las que estamos siendo sometidos.
CNT Aranjuez llama a la movilización social, no por una razón, como puede ser la última reforma laboral, sino por todos los ataques que de manera continua y permanente se están perpetrando contra la clase trabajadora, y en esta categoría entramos la inmensa mayoría de personas: la clase media no deja de ser la ficción de una vida acomodada y consumista que de la noche a la mañana desaparece, los autónomos que no dejan de ser trabajadores autoexplotados , los parados es mano de obra a la espera de entrar en el mercado de explotación, los jubilados son trabajadores que tras ser exprimidos por el sistema se les desecha y como contraprestación a una vida de trabajo recibe una pensión de miseria que les acompañará hasta su final. Los jóvenes son la materia prima que tras ser convenientemente adoctrinada, en el sistema educativo, para no cuestionar la organización social, será carne de cañón para el sistema, y será sacrificada en un mercado laboral cada vez más salvaje en el que no dejamos de ser herramientas usadas o desechadas a su antojo.
Pero esta acción puntual de hoy no es para exigir el derecho al trabajo, que no deja de ser el derecho a seguir siendo siempre un esclavo de un salario. Nosotros exigimos el derecho al bienestar, y es en ese ámbito donde queremos plantear la lucha. El derecho al trabajo es un ámbito reducido de nuestras vidas y junto a éste están los derechos a la educación, la sanidad, los servicios asistenciales, y tanto otros que están siendo drásticamente vaciados de contenido. Nuestro modelo social no es el actual pero no podemos consentir ni un paso atrás en las pequeñas conquistas sociales arrancadas al Capitalismo.
Es este el verdadero campo de batalla: el derecho al bienestar, que nos garantice la posibilidad de vivir en condiciones dignas, no sólo laborales, sino educativas, sanitarias de acceso a una vivienda digna, la reducción de los salarios significa también la reducción de las asignaciones que por vía de impuestos va a los servicios públicos, y a esto hay que añadir que una parte del salario deberá ir a pagar el acceso a unos servicios privatizados .
No podemos consentir que el derecho al trabajo en este pueblo sea el derecho a hacer jornadas de doce horas entre el horario laboral y la ida y venida del mismo. No podemos consentir que las grandes empresas instaladas en este pueblo preparen su salida, si no lo han hecho ya, puesto que ya han sacado todo el provecho previsto y hay zonas del mundo mucho más ventajosas y ávidas de ser explotadas. No podemos consentir que el trabajo en este pueblo en el sector servicios sea en condiciones que dejan mucho que desear en la inmensa mayoría de los casos. No podemos consentir que nuestro entorno se utilice y destruya en base a intereses económicos y no sociales.
En Aranjuez estamos siendo protagonistas o testigos de estos recortes y Privatizaciones:
El Hospital del Tajo, cuya gestión privada tan eficaz ha conseguido reducir drásticamente algo: los derechos laborales hasta tal punto que el simple hecho de constituir una sección sindical de
CNT en una de las empresas que se benefician de estas privatizaciones costó el despido a dos compañeras y el acoso a una tercera.
El ambulatorio de Aranjuez que desapareció para gloria de un macro laboratorio privado. Las urgencias del ambulatorio quedarán reducidas a los fines de semana.
La enseñanza privada está asistiendo a un momento de esplendor desconocido desde los tiempos pasados. Se ha fomentado la enseñanza privada mediante conciertos y ampliación de los niveles educación impartidos. Se cierran aulas en la enseñanza pública y se abren en la privada. En la educación pública los recortes han afectado directamente a la calidad de la enseñanza, han disminuido el número de profesores ha aumentado el número de alumnos por aula y han disminuido los recursos disponibles. No se busca una mejor educación sino el adoctrinamiento en escuelas privadas o concertadas en su inmensa mayoría de orientación religiosa y reaccionaria.
De la reforma laboral o de la crisis en particular podemos hablar de Unilever: ya ha presentado el Expediente de Regulación de Empleo, en el que se cierra la fábrica y todos los trabajadores a la calle.
Nos tratan de meter el miedo constantemente a través de sus medios de comunicación, con la crisis y sus consecuencias, nos hablan de economía, bolsa, IPC, primas de riesgo, mercados, para paralizarnos y eliminar así nuestra capacidad de respuesta, pero estos mensajes apocalípticos en realidad esconden una realidad muy sencilla: para que ellos sigan ganando nosotros tenemos que seguir perdiendo.
Es este miedo paralizante, el que nos impide ver que en nuestras manos está cambiar la dinámica de este sistema. Organizándonos y respondiendo a los ataques, no tenemos nada que perder, es el Sistema Capitalista el que tiene miedo a perder el control sobre la masa obrera, a que nuestras vidas no estén orientadas a satisfacer a sus mercados y nuestros sueldos a consumir y volver a devolverles el dinero. Tienen miedo a que paremos y pensemos y en ese período de
tiempo nos demos cuenta que somos la inmensa mayoría los que estamos en las mismas condiciones, que nuestras necesidades no son las suyas y que su sistema nos destruye.
Ahora seremos testigos nuevamente de la exaltación nacional a través del fútbol, por un rato olvidaremos que las diferencias que nos separan y en los medios de comunicación pasaremos del bombardeo de noticias pesimistas sobre conceptos incomprensibles como prima de riesgo, índice bursátil, a noticias sobre la obra y milagros de un equipo de deportistas, y en lo que menos se pensará será en el inmenso número de seres humanos que sufren, trabajan, mueren, y conocen todos los dolores y sin sabores de la vida, al margen de esos deportistas a quienes se glorifica hasta el punto que sus sombras, agrandadas por nuestra ignorancia, cubren y ocultan la humanidad.
Llamamos a la respuesta activa frente a las agresiones continuas que sufrimos por parte del Sistema Capitalista y a organizarse y responder de manera adecuada a cada una de las agresiones del Estado, brazo ejecutor de los mercados.
No aceptamos ser esclavos de un salario, cada vez más bajo.
No aceptamos que las condiciones las marquen "los mercados" y no nosotros y nuestras necesidades.
Ahora debemos plantearnos la respuesta que queremos dar, si es que queremos dar alguna respuesta seria y no un simple brindis al sol cada cierto
tiempo. Porque nosotros como organización de trabajadores y trabajadoras llamamos a la unión de todos para frenar los ataques por parte del capital y los gobiernos, sean del color que sean, y organizar las respuestas. Pero no somos ninguna vanguardia obrera y conscientes de ello sabemos que la emancipación ha de ser obra de los trabajadores y trabajadoras unidos o no será y esta es la cuestión clave.
Nosotros si no actuamos seremos responsables no por acción pero si por omisión de las condiciones de vida de la clase trabajadora hoy sino también de las condiciones de vida de las generaciones venideras, como nuestros mayores han sido responsables con su lucha y sacrificio de los derechos que hemos disfrutado y a los que estamos haciendo flaco homenaje dejando escapar todas las conquistas alcanzadas.