El sendero de Wad-Rass
Ferrocarril Madrid-Ciudad Real. Estación de Algodor
Viejas tomas de agua
A Algodor se llega como quién llega a un viejo pueblo abandondado. Con un punto de curiosidad melancólica al contemplar un paisaje modelado por el hombre pero con una mínima y escasa presencia. Otros llegaron como pudieron. Los últimos soldados del regimiento de Wad Rass lo hicieron por tren y carretera desde Toledo y su ultima posición: La del campamento de Alijares, despues de que Varela tomará la ciudad.Arrastraban las piezas artilleras de 155 que situaron aquí. El curioso hará muy bien en visitarlo durante una mañana neblinosa de invierno que reproducirá en su retina presencias industriales fantasmagóricas que ya no necesitan los trenes eléctricos y dejará en su ánimo la impresión que los soldados tuvieron al llegar a una estaciòn desolada que quedó destruida por los combates que se registrarón desde los primeros meses de la guerra hasta las últimas ofensivas de la República..
Línea Madrid-Ciudad Real. Puente sobre el rio Algodor
Puente del ferrocarril desde una aspillera
Tuvo su importancia estratégica tras el repliegue de las columnas que asediaban el Alcazar de Toledo y que no abandonó esta importancia durante todo el conflicto.Le viene de sus cruces de caminos y vias ferreas. El rio Algodor corre de este a oeste para desembocar en el Tajo. Su valle es una excelente vía de penetración hacia Aranjuez, Ocaña, Tarancón y Albacete, lugares donde se estaban produciendo concentraciones de tropas de la República y su organizaciòn militar.
Línea Madrid-Ciudad Real. Puente sobre el rio Algodor
Linea Madrid-Ciudad-Real
Allí confluía la antigua carretera de Aranjuez (vanguardia republicana que cerraba el valle del Tajo medio y el Jarama) a Toledo, la de Tarancón a Toledo por las localidades de Villasequilla, Mora y Ocaña y de allí hacia la carretera a Valencia y la de Toledo a Ciudad Real. Dos líneas de ferrocarril tenian su cruce en estas instalaciones. La de Madrid-Toledo, usada en la evacuación de las tropas y la de Madrid Delicias-Ciudad Real.
Puente carretero Aranjuez-Toledo
Puente fortificado

A Algodor llegaba también un ramal desde la estación de Aranjuez, donde la vía se desdoblaba en dirección a Levante y Andalucia. No era de extrañar que la República estableciera un enorme dispositivo de resistencia en este punto bajo el mando del Tte. Coronel Ricardo Burrillo que hoy se traduce en numerosas posiciones artilleras en las alturas, trincheras y pozos de tirador asi como numerosas fortificaciones para armas automáticas que cruzan su fuego sobre los lugares estratégicos.

Posición de ametralladoras
Bunquer
Las posiciones fueron defendidas por unidades de Carabineros, Guardias de Asalto y batallones del rgto. de Wad-Rass, llegado desde Toledo y, unos meses antes, de los combates en la sierra madrileña. Desde allí protegieron el nudo ferroviario, los puentes sobre los cauces y las carreteras. Fortificaciones y trincheras desesperaron durante meses al general Enrique Varela acantonado en la orilla derecha del Tajo sobre las localidades de Mocejón, Añover de Tajo y Seseña, aunque no pudieron impedir su avance sobre los arrabales madrileños.
El recorrido

 

Galería de Tiradores
Galería de tiradores
El recorrido de esta senda, de tipo circular y unos 3,600 metros de longitud discurre por el antiguo camino real de Aranjuez a Toledo, y la línea de ferrocarril en desuso Madrid -Ciudad Real y la que enlaza la capital con Toledo a través de Aranjuez. Cubre toda la margen derecha del Tajo con un interesante bosquete de ribera y puede ampliarse con una visita a las posiciones artilleras de La Muela Alta y la Muela Baja siguiendo la carretera a Villasequilla que se bifurca al lado izquierdo de la raqueta desde la que se llega a la antigua y coqueta estación de Algodor

Plano del recorrido

.La senda se inicia tomando la N-400 desde Aranjuez a Toledo y continuando por esta carretera 24 kilómetros hasta llegar al desvío a la colonia ferroviaria de Algodor. En paralelo al trazado de la nacional discurre un camino rural señalizado y que sigue el antiguo Camino Real y trazado que siguieron las columnas republicanas en su repliegue desde Toledo. Un vistazo sobre la extraordinaria concentración de vías de comunicación nos hará deducir su importancia estratégica y la razón para encontrar hasta un total de nueve fortificaciones, 11 si contamos las que en 1944 dinamito RENFE para reparar el nudo ferroviario que quedó en tierra de nadie durante el conflicto.
La primera fortificación puede pasarnos desapercibida si caminamos por encima de la senda. El primero de los puentes es, en realidad, un fortificación de urgencia realizada por el ciegue de sus ojos hacia la ribera del Tajo y el puente del ferrocarril y desplaza algunos sillares internos de los tajamares para facilitar la comunicación interna. A continuación, encontarremos una primorosa galería de tiradores construida en ladrillo macizo con cuatro aspilleras, y una entrada lateral a la cámara que dispone de un altillo frontal como un elemento auxiliar para el tirador. Todos los siguientes que encontraremos responderán a este tipo de fortificación, bonita sin dudad alguna, pero que debió ser muy poco eficaz frente a los disparos de la artillería, aunque encontraremos también y en igual número los clásicos recintos de hormigón armado con una sola aspillera el frente y entrada trasera. Todos ellos se disponen a lo largo de la senda separados por una distancia de unos 300 metros y cubriendo con su línea de tiro la margen del Tajo, las vías férreas y los puentes del ferrocarril El camino prosigue a lo largo de esta senda para traspasar una vieja y romántica pasarela ferroviaria. Esta y la situada más adelante son la reconstrucción de postguerra de las originales, voladas por la columna de Burillo o por los disparos artilleros de Varela. Si se rastrea el suelo se verán todavía, carcomidos y oxidados, restos de su estructura o pedazos de proyectiles en los que se adivinan los trazos de la rosca de la espoleta o su forma ojival. Nuestros pasos nos llevan a la Estación de Algodor, un auténtico museo al aire libre de la época de vapor del tren. Los dos últimos bunkeres se encuentran en el mismo nudo de carreteras., uno de ellos con restos de haber sido utilizados como carbonera de una antigua fragua y llegamos a ellos por la carretera asfaltada que llevamos desde la estación. Son los últimos de una serie de fortificaciones que se mantuvo en las lineas republicanas hasta el mismo 29 de marzo del 39. Desde allí, las columnas italianas se desplegaron en tres direcciones: Aranjuez, Ocaña y Ciudad Real.


Desnivel y longitud

Localización general
 
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