Ilustrísimo Ayuntamiento del Real Sitio y Villa de Aranjuez
PALABRAS DE LA ALCALDESA, MARÍA JOSÉ MARTÍNEZ DE LA FUENTE, EN EL “ENCUENTRO DE EMPRESAS” CELEBRADO EN EL COLEGIO LOYOLA (Aranjuez, 29 de noviembre de 2011) Celebro la amable invitación para acompañaros en este Encuentro en el que participan importantes empresas a las que tanto debe el tejido económico de Aranjuez. Esta iniciativa que nos reúne hoy en el Colegio Loyola se celebra en un momento determinante para el futuro económico de España y también de Europa. Es una coyuntura de crisis en la que las empresas trabajan con imaginación en la superación de las dificultades y los jóvenes pugnan por encontrar, al concluir su formación, su merecido primer empleo. En esta realidad, por cierto nada fácil, no puede ser más oportuno ofrecer a ambos, empresas y jóvenes en formación, un espacio en el que se debata, se analice y se vislumbre lo que cada uno puede ofrecer al otro. Este Encuentro tiende puentes en la necesaria transferencia de conocimiento entre la escuela y la empresa, sin la cual resulta difícil, por no decir imposible, responder a las necesidades del mercado laboral, avanzar hacia una oferta que cubra las demandas del sistema productivo y, desde la otra orilla del problema, atesorar un caudal de habilidades y competencias profesionales para el impulso de la competitividad empresarial, especialmente cuando hablamos de pequeñas y medianas empresas, pero también para las grandes. En esta interacción reside la imprescindible colaboración entre las empresas y los centros de Formación Profesional, en el seno de un contacto real y fructífero que permita explorar las posibilidades de esa línea continua que debe establecerse y fortalecerse a través de la formación, el empleo y la competitividad empresarial. En los últimos años, las aportaciones de las empresas han servido para elaborar las cualificaciones profesionales y los 101 títulos de Formación Profesional que ya han sido aprobados, y que sin duda aumentarán.
Porque hablamos de la oferta académica que mejor puede adaptarse a las necesidades particulares y específicas de cada actividad económica. Y aún así las encuestas han detectado que hay un porcentaje no desdeñable de empresas que reconocen que han tenido que renunciar a poner en marcha alguna iniciativa o proceso de cambio porque no disponían de personal cualificado. Afortunadamente, la colaboración entre las empresas y los centros de Formación Profesional del entorno se ha convertido ya en algo habitual, (como demuestra este Encuentro), y ello conduce a la formación de profesionales más cualificados, adaptados a la realidad socioeconómica y capaces de responder a las demandas y necesidades de una sociedad cada vez más competitiva y también más global. Al ajustar la oferta formativa y la demanda laboral no sólo formamos a profesionales cualificados para su incorporación al tejido empresarial y productivo, sino a personas autónomas que desempeñan de forma competente el trabajo que les gusta y que contribuyen a mejorar la calidad de vida de la sociedad en su conjunto. Considero positivo el interés por aumentar la relación entre centros de formación y empresas, más allá de la colaboración en la realización de los módulos de formación en centros de trabajo y en las prácticas, que son especialmente necesarias para lograr una mayor interacción. En este punto debo decir que el Ayuntamiento que presido, al igual que muchas empresas de la ciudad, mantiene convenios con este Centro Educativo de Loyola y otros Centros de Aranjuez, a través de los cuales, de forma habitual, acogemos estudiantes en prácticas que nos aportan no sólo sus conocimientos sino también su ilusión, y a los que ofrecemos un puente hacia un mercado laboral la mayor parte de las veces desconocido aún para ellos. Tenemos la responsabilidad compartida de devolver a los jóvenes la ilusión y la capacidad de soñar, de sentirse capaces de creer en su proyecto de vida, de acabar con las dificultades de inserción en el mercado de aquellos que, a pesar de tener una formación más que adecuada, carecen desafortunadamente aún de experiencia profesional. Por desgracia el desempleo juvenil en España se acerca al 47%, y éste es un porcentaje preocupante, alarmante, que supone más de diez veces el paro juvenil de la media europea, y que amenaza con arruinar el futuro de toda una generación de españoles, a la que desde la Comisión Europea, en boca de su Presidente, José Manuel Durao Barroso, se llamó recientemente “generación perdida”. No debemos consentir esta situación y, además, como personas rigurosas y sensibles, debe avergonzarnos.
En esta línea, y puedo decirlo porque lo sé de primera mano, nuestra preocupación coincide con la preocupación de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Soy testigo de la ilusión con la que emprendió un reciente viaje a Alemania para tratar con autoridades y empresas sobre Formación Profesional, y también soy testigo de las buenas perspectivas que trajo de ese viaje, en el que estuvo acompañada por la Consejera de Educación y Empleo, Lucía Figar, y por el Presidente de la CEIM y de la Cámara de Comercio e Industria, Arturo Fernández. En el país al que acudió la Presidenta de la Comunidad, Alemania, el paro juvenil está en un, para nosotros envidiable, 7%, y es conocido el éxito de la llamada Formación Profesional Dual, esto es: la conexión entre centros de formación y empresas, con responsabilidad compartida, con complicidades fructíferas. De eso se trata, y por eso me refiero a la experiencia alemana. Iniciativas como este “Encuentro de Empresas” van en esa buena dirección y por ello debo felicitar a sus organizadores y participantes en nombre de la Corporación Municipal y en nombre de todos los ribereños. La Formación Profesional ha mejorado en su valoración social y debe seguir en ese camino. Y en ese compromiso debemos estar todos. Administraciones Públicas, centros educativos y empresas privadas. Los estudiantes de Formación Profesional acaban su periodo formativo con un nivel de preparación que les capacita para ocupar puestos reservados antes muchas veces a los licenciados universitarios. Acaso por eso, además de las preferencias personales, la Formación Profesional cuenta en la actualidad con más de 600.000 alumnos en toda España, donde ya tenemos más de 4,5 millones de titulados. La Formación Profesional puede atender demandas significativas de cualificación en la empresa. Todas las vías y todos los resortes son pocos para impulsar la actividad productiva. Este es, entre otros, el propósito del Plan Integral de Dinamización Económica cuya elaboración ha promovido e impulsado el Gobierno municipal, convocando a los diversos actores y sectores económicos y sociales de nuestra ciudad. Confieso que es una de las prioridades, acaso la primera, del equipo de Gobierno que tengo el honor de presidir. Aranjuez, y no debo ocultarlo aquí, porque además es sabido, atraviesa una situación financiera difícil, con una deuda de 175 millones de euros, 29.000 millones de las antiguas pesetas, visada por la Intervención municipal, que es la misma que tenía el equipo de Gobierno anterior, aunque algunos aún se atrevan a negar la deuda oponiendo a las tremendas cifras el débil argumento de su sola voluntad. No es ni mucho menos el único municipio que padece este lastre para su actuación del día a día ni en nuestra Comunidad ni en otras. Y ya veremos como están realmente las cuentas del Estado. Por lo pronto, en un periodo de Gobierno en funciones, lo que resulta inaudito, diferentes ministerios han comprometido subvenciones hasta 2013 por más de 25.000 millones de las antiguas pesetas, mil de estos millones para la mal llamada “memoria histórica”. En Aranjuez, también estando en funciones, el Gobierno anterior firmó órdenes de pago por valor de mil millones de pesetas, que se vio obligado a retirar porque yo, entonces electa, llevé el asunto al Juzgado, que me dio la razón. Supongo que el Gobierno de la Nación llegará a tiempo de no hacer efectivas subvenciones otorgadas por un Ejecutivo en funciones. Recuerdo todo esto porque en el contexto financiero que vive nuestra ciudad en particular y España en general, es aún más urgente encontrar fórmulas que incidan en el desarrollo económico y en la promoción de empleo. Nuestro gran reto es la creación de puestos de trabajo, y la fórmula no puede ser el empleo público, que es lo que propugna eso que se ha llamado, y nadie ha definido, “salida de la crisis desde la izquierda”. La crisis no la salvará el sector público, esquilmado por el despilfarro y la incontinencia, sino el sector privado. Endeudar al Estado no nos llevaría sino a más de lo mismo; del desastre a un desastre mayor. Esto que digo no es nada original. Nos lo repiten cada día desde la Comisión Europea, desde Estados Unidos y desde la propia China, y no parece que el presidente de la República Popular China, Hu Jintao, que es, además, el primer secretario del Partido Comunista Chino, hubiese escuchado a Cayo Lara en lo de su “salida de la crisis desde la izquierda” antes de llamar a Zapatero en mayo de 2010 para exigirle que pusiera en marcha medidas liberales, que son las mismas que han conseguido que la Unión Europea tenga, como media porcentual, la mitad de paro que España. Lo que ocurre es que Zapatero primero negó la crisis y luego no supo tomar medidas adecuadas sencillamente porque no creía en ellas. Y las que tomó, presionado como digo, en mayo de 2010, afectaron a recortes sociales, lo que fue una opción del propio Zapatero y no una exigencia exterior. Europa, Estados Unidos y hasta China lo que le pidieron fue que pusiese en práctica medidas de austeridad no cuáles. Yo tengo confianza en el futuro de España y en que saldremos fortalecidos de la crisis porque creo en el rigor del Gobierno que viene, en su seriedad, y en el cumplimiento de sus compromisos. Es la segunda vez que la experiencia socialista deja a España en una grave situación económica y con más de un 21% de paro real. En 1996 un Gobierno del que formaba parte Mariano Rajoy consiguió en ocho años poner a España en menos de un 10% de paro. Ayer mismo el Vicepresidente de la Comisión Europea, el italiano Antonio Tajani, declaró que tenía confianza en el futuro de España y en su salida de la crisis porque había asistido con asombro a lo que él llamó “el milagro español” en tiempos del Gobierno de Aznar. Yo también tengo esa misma confianza.
Pero nada será posible sin esa conjunción positiva de la Formación de buenos profesionales y de la capacidad emprendedora y empleadora de las empresas. Por eso estoy segura de que todos, Administraciones Públicas, centros educativos y empresas privadas, empujaremos, cada uno desde nuestra responsabilidad para que la nueva generación de españoles no resulte defraudada en sus expectativas laborales. En Aranjuez, iniciativas como este “Encuentro de Empresas” me enorgullecen como Alcaldesa y como ribereña. Estoy segura de que, de cara al futuro, cada pieza cumplirá su función y esta gran máquina social podrá empezar a trabajar a pleno rendimiento. Es lo que deseo, y por vuestro camino en esta dirección os felicito y os brindo mi apoyo institucional. Muchas gracias.
Ayuntamiento de Aranjuez Delegación Medios de Comunicación
Plaza de la Constitución s/n
www.aranjuez.es



















