INTERVENCIÓN DE LA ALCALDESA, MARÍA JOSÉ MARTÍNEZ DE LA FUENTE, EN EL ACTO DEL X ANIVERSARIO DE LA DECLARACIÓN DE ARANJUEZ COMO PAISAJE CULTURAL PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD
(Aranjuez, 14 de diciembre de 2011)
Aranjuez recibió hoy hace diez años un merecido reconocimiento al ser declarada Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y ello supuso una respuesta del más alto rango institucional en esta materia al compromiso asumido por los ribereños a lo largo del tiempo en la preservación y conservación de un territorio único.
El antecedente de aquella declaración se encuentra en 1983, cuando nuestro Casco Histórico fue reconocido como Conjunto Histórico-Artístico. Ambos hitos, el de 1983 y el fundamental del 2001, marcan un camino que representa un privilegio y, además, un reto para la correcta conservación de los valores que definen la singularidad de nuestra ciudad.
Efectivamente, el 14 de diciembre de hace diez años el Real Sitio y Villa se convertía en la primera ciudad española, y única hasta este año, en recibir la declaración de Paisaje Cultural de la Humanidad por la UNESCO, un extraordinario reconocimiento al que el actual Gobierno Municipal quiere responder con desvelo y dedicación, recuperando su auténtico valor. Para subrayar la relevancia de esta singular condición y concienciar a todos de su trascendencia el Ayuntamiento ha organizado, entre otras actividades, este acto.
Y es momento de expresar la gratitud de la Corporación a los participantes, a los excelentes músicos, y a todos los colaboradores de estas programaciones dirigidas a los mayores, a los escolares y a los vecinos en general. Gratitud muy singular a las dos ilustres especialistas que han intervenido haciéndonos partícipes de sus saberes, doña Mónica Luengo y doña Carmen Añón.
El legado histórico que condujo al acontecimiento que conmemoramos hoy constituye una incuestionable seña de identidad y un elemento de unión y cohesión social, en el que debemos implicar a niños, jóvenes y adultos, para que todos tomemos conciencia de nuestra responsabilidad en el mantenimiento de un patrimonio que es determinante para el desarrollo y la dinamización social, económica y cultural de Aranjuez y que debemos mimar y mejorar para traspasarlo al futuro.
El camino ha sido largo. El paisaje fue siempre motivación y razón de ser de nuestra ciudad. Los orígenes de Aranjuez están en la Edad Media, en la posesión de los Maestres de la Orden de Santiago, su paso posterior a la Corona durante el reinado de los Reyes Católicos, su determinación como Real Sitio y, sin duda, el impulso y voluntad de Felipe II. Desde siempre Aranjuez fue reconocido como un lugar excepcional, como un paisaje apreciado por sus condiciones. Puede decirse que lo que conocemos y vivimos hoy como ciudad tuvo su origen en la atracción de los Reyes por la belleza y fertilidad de sus paisajes, enriquecidos, además, por su estimable valor cinegético.
En las obras de Lope, de Villamediana, de Cervantes, de tantos clásicos, se utiliza la palabra “aranjuez” como sinónimo de “exuberancia”, de “abundancia”, de “vergel hermoso”, de modo que no es inusual encontrar en nuestra gran literatura el vocablo “aranjuez” empleado en este sentido, como Cervantes en “El licenciado Vidriera” cuando escribe: “las religiones son como los aranjueces del cielo cuyos frutos se ponen a la mesa de Dios”.
Desde el siglo XVI la creatividad es en Aranjuez la gran protagonista. La singularidad patrimonial y paisajística del Aranjuez de hoy se ha forjado a su amparo durante el paso de los siglos donde las etapas renacentista y barroca y las transformaciones socioeconómicas del siglo XIX fueron decisivas. Constituye uno de los más significativos exponentes de las relaciones entre el hombre y la naturaleza. Creación y Recreación convergen en este excepcional escenario de Aranjuez como Paisaje Cultural. Los nombres de grandes personalidades de la inteligencia, en la creación literaria, musical, escultórica, arquitectónica y pictórica, en tiempos distintos, van ya unidos para siempre al nombre de Aranjuez.
Hoy quiero proclamar que los ribereños mantenemos una fidelidad renovada con el valioso legado que hemos atesorado cuidadosamente desde nuestros orígenes. Huertas y Sotos históricos, paseos arbolados, el Palacio y los Jardines Reales forman un conjunto armónicamente asentado en un escenario forjado por las complejas relaciones entre el hombre y la naturaleza, por un paisajismo y una arquitectura desplegadas en calculados espacios geométricos.
En Aranjuez disfrutamos de un paisaje que contiene la evolución de los conceptos humanísticos y de la centralización política, en el que conviven los jardines barrocos franceses, el estilo de vida urbano de la Ilustración y en el que se desarrollaron las ciencias de la Botánica y las nuevas tendencias arquitectónicas.
Tenemos una riqueza natural íntimamente relacionado con el agua, con las presas, estanques y canales que conforman la ingeniería hidráulica a partir de nuestros dos grandes ríos, el Tajo y el Jarama, una ingeniería que ha recogido la tradición islámica y medieval, inspirada en la Arcadia, paraíso de dioses y reyes.
Llegados a este siglo XXI, nuestra ciudad es el resultado del intercambio y la fusión de valores y corrientes culturales, del trabajo de los mejores paisajistas y arquitectos de la Corte, que proyectaron elegantes edificios barrocos y neoclásicos, testigos de momentos claves de la Historia, hoy convertidos en poderosas señas de identidad.
Considero que la nuestra es una ciudad privilegiada porque, además del resto de sus valores, puede disfrutar de este legado natural que nos une, de todos los elementos que todavía mantienen su función y sus usos agrícolas, lúdicos y culturales, porque nuestros antepasados se preocuparon del cuidado constante de su Patrimonio por encima de cualquier adversidad.
Este esfuerzo colectivo también forma parte de la Historia de Aranjuez. La conservación y renovación del Patrimonio ha sido un elemento de cohesión social y un factor identitario, así como una condición ineludible de la ordenación territorial de esta Villa.
En este hermoso ámbito de la protección y desarrollo del patrimonio natural la Administración Local tiene una responsabilidad inmediata, por su cercanía al ciudadano, como la tiene en la defensa y preservación de cualesquiera otros bienes culturales e históricos. Además de la responsabilidad formal, la Administración Local tiene una responsabilidad moral. Y aquí nace un siguiente paso, a mi juicio fundamental, que podríamos llamar “socialización” de la defensa y preservación del Patrimonio Histórico y Cultural. Además de la atención que prestan las Administraciones Públicas, hay que conseguir la implicación decidida de los ciudadanos, de aquellos que “viven” las riquezas del Patrimonio que es de todos y para todos.
Cuando hablo de “socialización” de la defensa del Patrimonio me refiero a la concienciación ciudadana. Los ciudadanos deben entender que el Patrimonio “es suyo”, o sea que no son ajenos a su defensa y preservación ni deben delegarla sin más.
Lo que acabo de decir será posible si nos afanamos en ello desde la educación, desde la infancia. Debemos entender todos, y asumirlo, que los bienes culturales nos llegan desde el pasado, somos depositarios de ellos en el presente y hemos de transmitirlos a las siguientes generaciones. No es un regalo. Es un compromiso. Este es el reto acaso más difícil, pero es el más importante. Las normas se hacen, y obligan. Pero no estoy hablando de obligaciones sino de responsabilidades. Hay que llevar la preocupación por el Patrimonio a los colegios, promover la presencia de expertos en las aulas para que de una manera natural, y a lo largo del ciclo educativo, prenda en las nuevas generaciones el reconocimiento y la valoración de lo que supone la riqueza patrimonial.
Por mi parte, como Alcaldesa, renuevo el compromiso de respetar y defender los valores que nos hicieron merecedores de la condición de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Entiendo nuestro Patrimonio como un recurso y una palanca que pueden y deben contribuir a mejorar la calidad de vida de los ribereños, por su repercusión en la creación de riqueza y en el desarrollo.
Esta concepción a la que me refiero supone que toda la actividad referida al desarrollo de la ciudad debe ser respetuosa con nuestra singular condición. Convivimos con nuevas realidades y tensiones que amenazan al Patrimonio, pero tenemos que hacer un esfuerzo extraordinario para armonizar crecimiento y progreso con protección y conservación.
Debemos aprovechar el privilegio de ser Ciudad Patrimonio de la Humanidad para potenciar la dinamización económica y el turismo en Aranjuez. Con el impulso necesario, podemos superar la atonía y volver a convertir el Patrimonio en un foco de atracción turística. El turismo hace que el Patrimonio trascienda su dimensión histórica, cultural y natural para convertirse en un recurso productivo.
Esta relación recíproca entre Patrimonio y Turismo significa que el Patrimonio potencia el Turismo y, al mismo tiempo, el Turismo deriva en una revalorización y utilización del Patrimonio. La gestión municipal debe tener muy en cuenta esta premisa. Todo parte de ella y nada se explica sin ella. Desde el Gobierno Municipal haremos cuanto esté en nuestra mano para acometer todas las actuaciones precisas para la defensa del Patrimonio. Y cuando tales acciones estén fuera de nuestras competencias, haremos las gestiones precisas para conseguir la colaboración y coordinación con otras Administraciones Públicas para llevarlas a cabo.
Tal es el potencial turístico, y por tanto económico, del Patrimonio que se estima que las ciudades españolas incluidas en la Lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad reciben cerca de 40 millones de visitantes al año. De estos visitantes, a Aranjuez llegan algo más de 300.000, cifra que creo que se puede y se debe aumentar con la aplicación de las políticas de promoción adecuadas, algunas que ya estamos aplicando y otras que tenemos en proyecto.
Aranjuez acaba de ser reconocido como primer destino turístico emergente entre los diez que recoge el ranking de TripAdvisor, el portal de viajes más importante en la red, con más de 115 millones de visitantes al mes en el conjunto de sus más de veinte sitios. TripAdvisor atiende especialmente a los lugares declarados Patrimonio de la Humanidad. Ese es el camino. Debemos considerar nuestro Patrimonio como un motor de dinamización turística y económica que redunda en beneficios para los ribereños.
Se trata de sumar y no de restar. Nuestro reto es avanzar. Y en este sentido el Paisaje Cultural de Aranjuez debe ser un elemento que promueva el desarrollo, no que lo frene, y en este sentido considero que todos tenemos que hacer un esfuerzo de coordinación y entendimiento. Necesitamos la implicación de todos los sectores sociales, Administraciones Públicas, instituciones privadas, universidades, investigadores, gestores culturales y turísticos para progresar en este objetivo común de la protección y conservación del Patrimonio también como herramienta para el desarrollo de la ciudad.
Nos queda mucho camino por recorrer, pero lo afrontamos con ilusión y decisión. Para potenciar y aprovechar las potencialidades del acontecimiento cuya conmemoración celebramos hoy, el Gobierno municipal ya ha dado los primeros pasos para constituir el “Consorcio Aranjuez Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad”, como fase previa para la creación del “Real Patronato de Aranjuez Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad” desde el que se pretende acceder a los beneficios y las diversas inversiones que corresponderán a nuestro municipio, de modo que se potencie al máximo la protección y las posibilidades que ofrece nuestro rico Patrimonio Histórico.
Esta es una reflexión de futuro, desde el recuerdo de nuestro pasado, que ha de comprometernos en este X Aniversario de aquel 14 de diciembre de 2001, al que tuve el honor de asistir en la inolvidable reunión de la UNESCO en Helsinki.
Muchas gracias.

















