El Gobierno Municipal presenta sus alegaciones al Plan Nacional de Reutilización de Aguas
Considera que no está justificado sustituir aguas de buena calidad de Entrepeñas y Buendía por aguas regeneradas
Aranjuez, 6 de abril de 2011
El Gobierno Municipal del Ayuntamiento de Aranjuez, a través de su delegación de Medio Ambiente, ha enviado ya las pertinentes alegaciones a la versión preliminar del Plan Nacional de Reutilización de Aguas e Informe de Sostenibilidad Ambiental elaborados por el Ministerio de Medio Ambiente del Gobierno de España.
El motivo principal de las alegaciones es que no se encuentra justificación alguna a sustituir agua de los embalses de Entrepeñas y Buendía, enviadas a la cuenca del Segura, por aguas recicladas, cuando el problema del caudal del Tajo podría resolverse mediante la creación de una reserva suficiente de agua en cabecera, que en lugar de trasvasarse, contribuiría a mejorar sustancialmente el ecosistema fluvial de nuestro municipio.
Las conclusiones del documento íntegro enviado al Ministerio son las siguientes:
No se considera justificado sustituir aguas de buena calidad de los embalses de Entrepeñas y Buendía por aguas regeneradas, procedentes de las depuradoras de la ciudad de Madrid y del Área Metropolitana que tiene un vertido mixto de origen urbano e industrial, con la finalidad de justificar las aguas excedentarias que se trasvasan a la cuenca del Segura y seguir manteniendo los caudales del trasvase Tajo Segura. Por tanto es una opción inviable técnica económica y socialmente. Los problemas de calidad y déficit de caudal se resolverían con una reserva de agua suficiente en cabecera, que supondría una mejora sustancial en el ecosistema fluvial en nuestro municipio y paliar los impactos producidos en el Paisaje Cultural de Aranjuez.
Las infraestructuras necesarias para el transporte del agua regenerada a la Cabecera del Tajo suponen una importante inversión económica y una importante incidencia ambiental. No se han estudiado diferentes alternativas.
El PNAR debería resolver de forma prioritaria en la cuenca del Segura los problemas de déficit hídrico, que actualmente se están resolviendo con caudales procedentes del trasvase del Tajo.
Los usos ambiental y agrícola para el agua regenerada debería concretarse con unos niveles de calidad que no supongan riesgos para la salud humana considerando la procedencia de las estaciones depuradoras.
Los programas de vigilancia ambiental deberían incluir como indicador ambiental el estado biológico de las masas de agua que permitan el conocimiento de los ciclos biológicos de la micro fauna asociada al ecosistema y la utilización de bioindicadores y biomarcadores en programas l+D+i.











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