
Re: DICCIONARIO AUTÓCTONO
Sobre el léxico ribereño.
Anda precisamente ahora el personal (a nivel nacional) algo revolucionado sobre el tema de la igualdad en los léxicos.
Otr@s lo llaman la defensa de “la cuota” aplicada al idioma español (de momento, y ya que nadie nos ha dicho todavía si se va a obligar a hacerlo también con nuestros dilectos “dialectos” nacionalistas).
Sobre todo, “el Pais” se lo ha tomado como tema y bandera en defensa de la izquierda y ya que parece que, momentáneamente en sus portadas, no conviene airear las habituales corrupciones de la derechona ni los muertos por bombas en “la guerra” de Irak. No está mucho el horno para bollos ahora.
[Leer, al final de este “Comentario” y, si uno es capaz de terminarlos, un par de artículos – verdaderos “ladrillos” -- de ese periódico.]
Pues bien, nosotros ya podríamos adelantarnos e ir aplicando la “doctrina” de l@s progresist@s a nuestro léxico.
De momento no es difícil solucionar el problema, si existiera duda en el género (que además de masculino y femenino existen ahora VARIOS MÁS), si se utiliza el ordenador:
Basta con escribir “a/o” al final de palabra o, mejor aun , ese invento de hacerlo con “@”.
Lo de terminar las palabras con “a/o” si se dice con la boca, puede originar alguna sonrisa todavía.
Un caso como ejemplo:
La palabra “gilipollas” que aparece en un comentario anterior del colega Valeriano Arrogante Rojas (11.2.2007):
<< Hola amigos .Caminante aquí tienes mi pequeña aportación para tu diccionario:
Falto = gilipollas>>
Alfonso Ussía, hoy en “La Razón”, aplica este epíteto (y con razón, valga la redundancia) a los del
PP (por dejarse llamar de todo, en TVE y otros medios, teniendo la mayoría absoluta). Pero se ha olvidado llamarles “gilipollos”, cosa que ya anteriormente lo había hecho al comentar la polémica de “la cuota” en un artículo anterior suyo).
Así pues, colega Valeriano, puedes tomar nota para que la próxima vez llames “gilipoll@s” a “tus falt@s”.
NOTA extra final:
Tiene razón Valeriano en su aportación.
El término “falto” se aplica desde hace cientos de años en el castellano. Así lo define el DRAE:
“falto, ta. (De faltar). 1. adj. Defectuoso o necesitado de algo./ 2. adj. Escaso, mezquino, apocado./ 3. adj. And., El Salv. y Hond. Tonto o medio tonto.
Finalmente: “gilipollas” (“gilí” en el DRAE) , viene del caló jili, (inocente, cándido), a su vez derivado de jil, fresco que, como adjetivo y coloquialmente, aparece como tonto, lelo. (U. t. c. s.).
En los Madriles, desde niño, yo siempre oí llamar “gilí”. Lo otro surgió posteriormente.
Por supuesto, no en Aranjuez. ¿O sí?
Artículos recientes de “El País”:
2.3.2012. -- “Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer”
http://cultura.elpais.com/cultura/2...685_771121.html
4.3.2012. -- “¿La lengua tiene género? ¿Y sexo?”
http://cultura.elpais.com/cultura/2...843_065369.html